Muere Kobe Bryant y aparecen parásitos sociales.

La muerte del deportista Kobe Bryant ha sido la noticia más mediática de la semana. Un trágico accidente de helicóptero en el que han muerto nueve personas en total, incluyendo a una de sus hijas. Más allá de ser conocido como uno de los mejores basquetbolistas de todos los tiempos, usó su posición para propulsar academias y asociaciones con especial interés en el deporte femenino.

Sin embargo, hay una mancha en la biografía de este personaje. En el año 2003, durante la estancia en un hotel, una camarera de 19 años lo denunció por agresión sexual. No existe sentencia judicial puesto que nunca hubo juicio. Muchísimos datos confusos envolvieron el caso,  declaraciones a medias, cambios de versión, etc. Se especula que el deportista pudo llegar a un acuerdo económico para zanjar una presunta violación. Del mismo modo que es posible que una camarera de 19 años viese la posibilidad de obtener dinero, cuando solo pudo haber sexo consentido por ambas partes. Todo es posible. Señalar y culpar al hombre atractivo y millonario solo es la opción más sencilla.


Una vez conocí a una tanatopractora que me dijo: "la muerte de una persona saca la parte más rastrera de algunas personas". Esta semana lo he comprobado. La mayoría de comentarios que he leído en redes sociales son de tristeza, de lamento, de condolencias a la familia. Sin embargo, un sector minoritario, mayoritariamente femenino casualmente,  han aprovechado esta tragedia para tachar de "violador" a una persona sin tener nignún tipo de pruebas. 

Los comentarios, insisto que han sido minoritarios, han despertado mi parte más visceral. No soy especialmente fan del baloncesto, pero más allá del deportista, está la persona, el filántropo, el hombre que ha contribuido a nivel social aprovechando su condición de estrella.


Me parece lamentable, denigrante, patético, que determinadas personas puedan aprovechar la muerte de alguien para soltar "mierdas" de las cuales no tienen ni idea. La ignorancia y el desconocimiento sobre la vida de personajes públicos, no son excusa para juzgar o criticar a alguien. Determinados comportamientos me convencen aún más del poder y la influencia que tienen los medios sobre determinadas personas. Desconozco que puede mover a una persona a actuar de un modo tan oportunista, que grado de podredumbre cerebral puede tener. No sé si sentir asco o pena.

Dicho esto, quisiera mandar mi más sincero cariño , respeto y apoyo desde España, a todos los familiares que han perdido a su gente en ese accidente. Dar las gracias a Kobe por el legado que ha dejado, siendo un referente para muchos amantes del baloncesto.

Un saludo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El feminismo que nos venden

El sistema de recogida de basuras no funciona ¿quizás es que nosotros somos unos guarros?

La fiebre de los maratones.