Los colegios tienen un problema mayor que el PIN PARENTAL

Llega nuevo gobierno, y con ello, nuevos temas de preocupación. Es el caso del pin parental. Resulta sorprendente la capacidad que tienen los dirigentes españoles para manipular al pueblo mediante los medios de comunicación.

Para quien todavía desconozca lo que es el pin parental, lo explico de un modo sencillo: Resulta que el nuevo gobierno progresista, presenta una nueva propuesta para  mejorar el sistema educativo actual, añadiendo talleres y/o charlas sobre temas morales, como la igualdad de géneros y el respeto al colectivo LGTBI. El partido VOX reivindica el artículo 27 de la constitución, que defiende el derecho de los padres a elegir el tipo de educación para sus hijos, teniendo la capacidad de elegir  los valores morales que crean oportunos.

En mi caso personal, estoy a favor del pin parental. Considero que los valores morales, la educación en sí, se debe trasmitir en casa. La formación académica, en el colegio, manteniendo siempre una línea de valores estándar por supuesto, fomentando el respeto, la educación, solidaridad, etc. Para los que les gusta juzgar, debo decir que no me identifico con ningún partido político, apoyo toda idea razonable venga de VOX, de Podemos o del paquistaní de la esquina de mi casa. Los que apoyamos el pin parental no somos necesariamente religiosos, moralistas ni de extrema derecha, simplemente reclamo mi derecho a elegir como padre.


El gobierno de Sánchez ha dicho hace pocos días que "los hijos no pertenecen a los padres", dando a entender que los padres no podemos educar en el ámbito moral a nuestros hijos, que es cosa del estado. Me pregunto porque en el momento de pagar los libros del colegio, comprar ropa, o llevarlos al dentista, sí que pertenecen a los padres. Resulta paradójico.

El miedo del gobierno actual es que si unos padres son homófobos, puedan trasmitir esas ideas a sus hijos. Yo creo que deberían tener otras preocupaciones, como crear puestos de empleo, bajar los precios del alquiler, y no permitir que muera una persona de frío en la calle, tal y como ha pasado este fin de semana. Dejen a los padres hacer nuestro trabajo. No se metan en nuestra labor. Estoy seguro que, mejor o peor, haremos todo lo posible por hacerlo bien.

Dicho esto, ¿puede el estado hacer algo por mejorar el sistema educativo y dejar de entrometerse en una labor familiar como la trasmisión de valores? 

Lo importante de este asunto no es el pin parental, es solo una herramienta para distraer al pueblo. La realidad es que el actual sistema educativo actual está obsoleto, desde  el siglo SVIII se mantiene la misma metodología (sistema prusiano). El objetivo es hacer de nuestros hijos futuros adultos obedientes, dispuestos a formar parte del rebaño, reuniendo nuevos asalariados. 



Al gobierno no le interesa mirar hacia un pueblo llamado Suecia o Finlandia y copiar lo que, sin duda, nos da mil patadas. Una escuela de calidad, con conceptos actualizados. Nuevas formas de aprender. Los partidos generan discusiones, conceptos como crear talleres, responder con pines parentales, con el objetivo de distraernos con banalidades. El auténtico problema no es discutir quien tiene la obligación de educar a los niños, creo que es evidente la respuesta. 

Si observamos las aulas de cualquier colegio español, observamos 30 pupitres perfectamente alineados. Todos los niños encarados  hacia el profesor, para hablar o ir al lavabo hay que levantar la mano, se debe pedir permiso. No juzgo el respeto que se le tiene que tener a un profesor, juzgo la sutileza de las formas en la que ya están moldeando a nuestros hijos.

 La calidad del alumno va a ser evaluada por exámenes, en el que un 10 es el  premio máximo,  y un 0 un vergonzoso fracaso. Fomentamos competitividad innecesaria con ese sistema, creando estrés, frustración. Dicha competitividad nos prepara para ser productivos cuando seamos adultos. Se premia al alumno aplicado, el alumno menos capacitado acabará frustrado (fracaso escolar). 

La competencia entre niños no puede ser nunca un buen sistema de enseñanza. Los profesores lo saben, pero tienen las manos atadas a un sistema que los supera en rango. Los niños no tienen las mismas capacidades. Nos estamos perdiendo a pintores, a músicos, menospreciamos el potencial de nuestro hijo porque al estado, al sistema, no le interesa.  Un buen sistema educativo debe personalizar la enseñanza, no juntar a 30 niños y enseñarle matemáticas a granel.


Señores/as del gobierno, dejen de querer enseñar a nuestros hijos valores morales, igualdad, eso ya lo hacemos los padres. Miren a Finlandia, a Suecia, y aprendan algo. Está muy bien añadir asignaturas, charlas de inclusión, pero antes de eso, empecemos por bajar los índices de fracaso escolar, hagamos que nuestros hijos salgan de primaria hablando inglés, sabiendo hacer una renta y no una raíz cuadrada, y potenciemos las artes, aunque eso no construya a borregos subordinados.

Bueno lectores, para bien o para mal, más o menos constructivos, se agradecen comentarios aquí abajo.

Un saludo.

Comentarios

  1. Estoy de acuerdo en que los paises que mencionas nos dan cien mil patadas,algo debe cambiar aqui

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